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¿Una burbuja logística?: Crece la feroz competencia en la industria de envíos y despachos

A medida que el consumo se deprime, el escenario de supervivencia se complica para los actores más pequeños.

Una consecuencia instantánea del cierre del comercio físico durante la pandemia fue una explosión de las compras por internet, lo que no solo llevó a acelerar la transformación digital de las empresas, sino también a atender demandas logísticas que nunca habían tenido. En 2020, el e-commerce creció más de un 50% en Chile, según datos de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).

Esto llevó a la aparición de muchas nuevas compañías de envíos y despacho, que nacieron para llenar las necesidades logísticas del mercado. Un análisis de Kawésqar Lab, consultora especialista en retail y consumo, muestra que en 2021 se duplicó la cantidad de estas empresas y que hoy existen al menos 58 firmas de logística constituidas compitiendo por este nicho, sin incluir a las aplicaciones de última milla y otras empresas dedicas al reparto de comida.

No obstante, hoy el escenario ha cambiado. La vuelta de las tiendas físicas y la contracción en el consumo que llegó de la mano de la inflación y el fin de los retiros de fondos de pensiones, están disminuyendo las proyecciones para el e-commerce.

El CEO de Kawésqar Lab, Christian Oros, cuenta que las empresas emergentes -que son más de 45están compitiendo fuertemente por un 20% de la participación de mercado, lo que también muestra que le han quitado una tajada importante a las grandes compañías del sector.

En ese sentido, Oros plantea que es posible que se esté frente a una ‘burbuja logística’ y que, a su juicio, esta industria verá grandes ajustes en el próximo tiempo. El nuevo mapa de la logística Desde la consultora, explican que esta industria está dominada por Chilexpress, Correos de Chile, Blue Express y Starken, las cuatro grandes del sector. Más abajo, vienen las ‘tradicionales intermedias’, grupo del que forman parte FedEx, DHL, Urbano, WSP y Shipit. Finalmente, vienen las empresas emergentes que llegaron a revolucionar el mercado.

‘Todo este conjunto ya tiene el 20% del tráfico y eso le quita espacio y crecimiento a las grandes. Piensa que antes de la pandemia, la torta se repartía entre menos de diez y ahora es una torta mucho más grande que se reparte entre más de 50’, explica Oros.

Agrega que una ventaja que tienen las compañías pequeñas -y que podría ser una de sus cartas de supervivencia hacia el futuro- es que todas tienen distintas especializaciones, como presencia en regiones, rapidez en la entrega o incluir bodegaje.

Debido a estas características específicas, dice Oros, algunas grandes firmas de retail y marketplaces han diversificado sus flotas y tienen a varias empresas de logística distintas hasta el día de hoy.

‘Las que se parezcan más entre ellas y que tengan una oferta muy similar, van a tender a una situación mucho más complicada’, sostiene.

Un ejemplo de los servicios desarrollados por estas firmas menores es Parque Arauco Delivery, vehículos eléctricos que despachan productos desde el centro comercial de la av. Kennedy, a cargo de la empresa Kowski. Otros casos en esta línea son los de Boosmap, Rayo, GoRabbit, Llegó y Moova. Demanda deprimida

El nuevo escenario de consumo podría cambiar la situación de estas compañías. A principios de este año, la CCS proyectaba que en 2023 el e-commerce representaría cerca del 20% de las ventas totales. Ahora, las estimaciones del mismo gremio ya se redujeron a un 14%.

‘Si disminuye el comercio electrónico, producto de la inflación y del aumento en el tipo de cambio, uno creería que la situación en este mercado no se sostiene, porque ya no hay tanta demanda (…) La pregunta es cuánto van a ser capaces de sobrevivir a un consumo mucho más deprimido’, señala Oros.

A juicio del CEO de Kawésqar Lab, lo más probable es que en el futuro se concreten fusiones entre las empresas emergentes, o bien, que las grandes integren o hagan alianzas con algunas de las pequeñas para mejorar el valor agregado de sus servicios.

‘La proliferación de estas compañías respondió a una alta demanda del e-commerce que aumentó significativamente la cantidad de compra y paquetes enviados al hogar. Ahora eso cae’, argumenta el analista. En esa línea, anticipa que para las cuatro grandes del sector esto también implica un desafío, porque deben intentar capturar el 20% del mercado que le están quitando estas empresas más chicas’.

Por este motivo, Oros ve más posible que el resultado sean nuevas alianzas entre las compañías y no que las pequeñas deban cerrar sus operaciones.

La Cámara de Comercio de Santiago estimaba que el e-commerce llegaría a representar el 20% de las ventas en 2023. Esa cifra ya cayó a un 14%.

POR MARTÍN BAEZA-

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